SINOPSIS
¿Qué papel jugaron los masones en la Argentina? Es curioso que tanto sus defensores como sus enemigos coincidan en adjudicarles un papel destacado en la historia del país, para bien o para mal. Si abrimos el clásico libro de Alcibíades Lappas, La masonería argentina a través de sus hombres, leeremos que “en la Masonería Argentina militaron, al igual que ahora, las más destacadas figuras de la nacionalidad”. Los orígenes de la masonería en la Argentina se encuentran en la década de 1850, cuando se renovó la vida política y asociativa tras el derrocamiento de Juan Manuel de Rosas en 1852. ¿No había antes masones? ¿No había antes logias? Por supuesto que sí. Pero que haya masones no significa que haya masonería, y como hemos visto no todas las logias eran masónicas. En la década de 1850 se verificó en Buenos Aires una “explosión asociativa”: la ciudad vio emerger en pocos años una miríada de asociaciones de diversa naturaleza y orientadas a múltiples finalidades: religiosas, sociales, recreativas, gremiales, comerciales, culturales. Es en ese marco que comienza a cobrar forma la masonería argentina como una expresión asociativa más, una experiencia que de inmediato concitó interés en un sector de la elite porteña y que se difundió en otras ciudades y pueblos argentinos, primero en el litoral y luego en otras áreas del interior.








